BIENVENIDA

Hola, el ropero te da la bienvenida.

Si no sabés qué ponerte (sobre qué escribir), dónde dejaste eso que querés llevar hoy (no te acordás de algunas reglas); si querés revisar chucherías, sacar algo de años anteriores para ver si te entra; en fin, si tenés ganas de esto y más abrí el ropero.

CUERPO PRINCIPAL:

PERCHERO: Aquí se cuelgan las consignas y otras “ropas” (temas especiales que podrán servir para alguna de estas consignas) - ESTANTES - CAJONES

Todos estos lugares serán actualizados –esperemos- con frecuencia y también en el transcurrir se agregarán otros.

ACLARACIÓN

No somos profesores de literatura pero sí somos escritores y, sobre todo, lectores con experiencia que pretenden compartir lo poco o mucho que saben. Este espacio es para incentivar a quienes gusten de crear literariamente.

Nuestro blog: http://palabrascomonubes.blogspot.com/

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lunes, 3 de octubre de 2011

Estante de ejercicios

Para saber sobre la consigna, descolgá esta  percha.

El flaco de Lanús
El flaco nació en Lanús, después se vino a vivir acá. Una vez, nos habíamos conseguido un golcito de trapo: armamos un picadito y se vino la jugada: le puso un pechazo a la pelota y yo la freno con el melón y la tiro al pasto. Miré para todos los lados pero no había nadies alrededor, entonces el pibe, así como estaba, se me enfrentó para la gambeta, me bailó y me la quitó, de una me la quitó y sin decir: “Esta boca es mía”. De fanático, fui a un lateral de la cancha y le pegué un patadón épico a un árbol, casi me quebré la gamba y como quedé lesionado no pude jugar más y cuando terminó el partido, el pibe, vino y me invitó a tomar la leche a su casa y ahí nos hicimos amigos pa toda la vida.
Después la fichó a mi hermana y ella se hizo la croqueta enseguidita y se hizo muy cómplice de los padres de él y de los hermanos: cada vez que él venía se ponía bonita, bien arreglada, con hebillas en el pelo y esas cosas y se ponía perfume y lo miraba pasar en un auto viejo que tenía. Una vez se encontraron en el baile del Clú Social y mi hermana tenía puesta una remerita y una pollera minifalda negra ajustada y el chabón la sacó a bailar con un movimiento de cabeza y bailaron una de Roberto Carlos. No me acuerdo bien pero me parece que ella todavía iba a la escuela. La cosa fue así: él empezó a invitarla al cine, la yevaba a pasear y después, cuando más adelante, la empezó a yevar a lastrar los domingos a la casa, con la familia, se puso serio el noviazgo y después vino lo que ya todos saben. Él nunca dejó de visitar a los amigos, nunca se olvidó de nosotros, pero todavía no era “El Diez”. 
Aquelarre

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